El sistema Roller se enrolla y desenrolla a cadena (plástica o metálica) sobre un tubo de aluminio permitiendo tener la cortina a la altura deseada. En su parte inferior se coloca un perfil de aluminio decorativo como contrapeso, que tensa la cortina otorgándole una prolija y delicada terminación.

Gracias a su funcionalidad, resistencia, durabilidad, aislación térmica y acústica, fácil uso y limpieza, como su simple y rápida instalación, además de la decoración y ambientación que genera, se ha convertido en la cortina más utilizada en hogares y empresas.